lunes, 7 de noviembre de 2016

100 preguntas que un escritor debería hacer a su personaje


Aquí te dejamos una "guía" de la que podéis echar mano a la hora de construir tus personajes de ficción. No es algo metódico que deba cumplirse al pie de la letra (a cada cual sus propias reglas) pero puede ayudarte a resolver algunos baches en la construcción de tus personajes

Parte 1: Lo Básico de los personajes


1. ¿Cuál es tu nombre completo?
2. ¿Dónde y cuándo has nacido?
3. ¿Quienes son o eran tus padres? (nombres, profesiones, personalidad...)
4. ¿Tienes hermanos? ¿Cómo son?
5. ¿Dónde vive ahora y con quién? Describe el lugar y las personas que viven con él.
6. ¿A qué se dedica?
7. ¿Escribe una descripción completa sobre ti. Debes considerar altura, peso, raza, color de pelo, ojos y tatuajes, cicatrices o cualquier otra marca que le diferencie.
8. ¿A qué clase social perteneces?
9. ¿Tienes alergias, enfermedades u otras debilidades físicas?
10. ¿Eres diestro o zurdo?
11. ¿Cómo suena tu voz?
12. ¿Qué frases o palabras usas con frecuencia?
13. ¿Qué llevas en sus bolsillos?
14. ¿Tienes tics, manías, hábitos extraños u otras características que le definan?

Parte 2: Crecimiento

15. ¿Cómo describirías tu infancia en general?
16. ¿Cuál es tu recuerdo más temprano?
17. ¿Qué estudios tienes?
18. ¿Lo pasabas bien en la escuela?
19. ¿Donde has aprendido tus habilidades?
20. ¿Has tenido modelos a los que seguir en tu infancia o adolescencia? Descríbelos.
21. Al crecer... ¿Qué tipo de relación mantenias con los miembros de tu familia?
22. ¿Qué querías ser cuando fuera mayor, de pequeño?
23. ¿Cuáles eran tus actividades favoritas de pequeño?
24. ¿Qué rasgos de personalidad tenías cuando eras niño?
25. ¿Eras popular de niño? ¿Quiénes eran tus amigos y cómo eran?
26. ¿Cuándo y cómo fue tu primer beso?
27. ¿Eres virgen? Si no lo eres, ¿cuándo y con quién perdiste la virginidad?
28. Si eres un ser sobrenatural (por ej. mago, hombre lobo, vampiro), cuenta la historia de como te has convertido o has aprendido tus propias habilidades. Si eres un humano normal, describe cualquier influencia que te haya llevado a hacer lo que haces hoy.

Parte 3: Influencias pasadas

29. ¿Cuál consideras el evento más importante en tu vida hasta ahora?
30. ¿Quién ha tenido la mayor influencia en ti?
31. ¿Cuál consideras tu más grande logro?
32. ¿Cuál es tu mayor arrepentimiento?
33. ¿Qué es la cosa más mala que hayas hecho?
34. ¿Tienes algún antecedente criminal?
35. ¿Cuál fue el momento en que mas te has atemorizado?
36. ¿Cuál es la cosa más embarazosa que has hecho?
37. Si pudieras cambiar una cosa de tu pasado, ¿Cuál seria, y por qué?
38. ¿Cuál es tu mejor recuerdo?
39. ¿Cuál es tu peor recuerdo?

Parte 4: Creencias y opiniones

40. ¿Eres básicamente optimista o pesimista?
41. ¿Cuál es tu mayor temor?
42. ¿Cuáles son tus puntos de vista sobre la religión?
43. ¿Cuáles son tus puntos de vista sobre la política?
44. ¿Cuáles son tus puntos de vista sobre el sexo?
45. ¿Podrías matar? Bajo que circunstancias encontrarías el matar algo aceptable o inaceptable?
46. En tu opinión, ¿qué es la cosa más malvada que un ser humano puede hacer?
47. ¿Crees en la existencia de las "almas gemelas" o el amor verdadero?
48. ¿Qué crees que hace a una vida exitosa?
49. ¿Cuan honesto/a eres sobre tus sentimientos y pensamientos(por ej. ¿Escondes tu verdadera forma de ser de los otros? ¿De que forma?)?
50. ¿Discriminas o tienes prejuicios?
51. ¿Hay algo que te rehúses a hacer bajo cualquier circunstancia? Por qué te rehúsas a hacerlo?
52. ¿Por qué o quién, si es que hay, morirías (o harías otras cosas extremas)?


Parte 5: Relaciones con otros

53. En general, ¿Cómo tratas a los otros (Atentamente, de forma ruda, manteniéndolos a distancia, etc.)? Tu forma de tratarlos cambia según cuan bien los conozcas, y si es así, cómo cambia?
54. ¿Quién es la persona más importante en tu vida y por qué?
55. ¿A quién respetas mas y por qué?
56. ¿Quienes son tus amigos/as? tienes un/a mejor amigo/a? Describe a esa gente.
57. ¿Tienes un/a cónyuge o persona de afecto? Si es asé, describe a esa persona.
58. ¿Te has enamorado alguna vez? Si es así, describe lo sucedido.
59. ¿Qué buscas en un/a potencial amante?
60. ¿Cuán cerca estas de tu familia?
61. ¿Haz iniciado tu propia familia? Si es así, descríbelos. ¿Sino es así, Quieres? Por qué o por qué no?
62. ¿Cómo reaccionarias si estuvieras desesperad/a por ayuda?
63. ¿Confías en alguien para protegerte? Quién, por qué?
64. Si murieras o te extraviaras, ¿quién te extrañaría?
65. ¿Quién es la persona a la que más desprecias y por qué?
66. ¿Tiendes a discutir con las personas, o a evitar conflictos?
67. ¿Tiendes a tomar el rol de liderazgo en situaciones sociales?
68. ¿Te gusta interactuar con grandes grupos de gente? por qué o por qué no?
69. ¿Te importa lo que los demás piensen de ti?

Parte 6: Gustos y desagrados

70. ¿Cuál es o son tu/s hobbie/s o pasatiempo/s favorito/s?
71. ¿Cuál es tu posesión mas atesorada?
72. ¿Cuál es tu color favorito?
73. ¿Cuál es tu comida favorita?
74. ¿Qué, si lo hay, te gusta leer?
75. ¿Cuál es tu idea de buen entretenimiento (considera música, películas, arte, etc.)?
76. ¿Fumas, bebes, o usas drogas? Si es así, Por qué? Quieres dejarlo/s?
77. ¿Qué haces en tu típica noche del sábado?
78. ¿Qué te hace reír?
79. ¿Qué, si lo hay, te impacta u ofende?
80. ¿Qué harías si tuvieras insomnio y debieras encontrar algo para relajarte?
81. ¿Te entiendes con el estrés?
82. ¿Eres espontáneo/a, o siempre necesitas planear?
83. ¿Qué te hace enfadar?

Parte 7: Imagen personal y etcéteras.

84. Describe la rutina de un día normal para ti. ¿Cómo te sientes cuando esa rutina se ve interrumpida?
85. ¿Cuál es tu más grande fortaleza como persona?
86. ¿Cuál es tu mayor debilidad?
87. Si pudieras cambiar algo de ti mismo/a, ¿qué seria?
88. Generalmente, ¿Eres introvertido/a o extrovertido/a?
89. Generalmente, ¿Eres ordenado/a o desordenado/a?
90. Nombra tres cosas en las que te consideres muy bueno/a, y tres en las que te consideres muy malo/a.
91. ¿Te gusta como eres?
92. ¿Cuáles son tus razones para ser un/a aventurero/a (o hacer cualquier cosa heroica que un personaje de RPG haría)? Las razones reales por las que lo haces difieren de las que dices en publico? (Si es así, detalla ambos grupos de razones)
93. ¿Cuál es la meta que más deseas cumplir en tu vida?
94. ¿Donde te ves en 5 años?
95. Si pudieras elegirlo, ¿Cómo te gustaría morir?
96. Sabes que vas a morir en 24 horas, nombra tres cosas que harías antes de que se te acabe el tiempo.
97. ¿Por qué cosa te gustaría mas ser recordado/a luego de tu muerte?
98. ¿Cuáles tres palabras describen mejor tu personalidad?
99. ¿Cuáles tres palabras usarían los otros para describirte?
100. (pregunta para el escritor) Si pudieras, ¿Qué consejo le darías tú a tu personaje? (Puede hacer de cuenta que lo/a tienes sentado/a frente a ti y usar el tono adecuado para que el/ella preste atención a tu consejo)


miércoles, 6 de julio de 2016

Hijas de la noche, primero libro saga Night World




Titulo: Hijas de la noche.
Saga: Night World (Primer libro)
Autora: L.J.Smith
Editorial: Destino
Paginas: 236
Precio: 3€ de oferta
Precio original: 9,95€
Edición: tapa blanda

Sinopsis

Huyendo de Night World, tres hermanas vampiras se refugian en un pueblecito para vivir entre humanos. Su hermano Ash les sigue la huella para obligarlas a volver, incapaz de imaginar que acabará por enamorarse de la hermosa humana amiga de sus hermanas.

Opinión personal

Para comenzar de lectura fácil, solo he tardado tres días en leerlo y eso que yo leo muy despacio, es entretenido y te mantiene en un pequeño vilo a tres bandas.
¿Descubrirán que las nuevas vecinas del pueblo son vampiras? , ¿ y su tía, hace tiempo que no se sabe nada de ella?
Encontrar al asesino, saber si es amor o odio y como conseguir no volver a la isla de Night World, son las pequeñas cosas que podrás recorrer entre estas paginas.
Un primer libro interesante, para pasar el rato y conocer a los personajes futuros, que es realmente de lo que se trata, una primera parte para hacer un acercamiento.
Su final interesante y poco esperado, hace que me plantee el buscar el segundo libro, aunque reconozco, que no sea ha ganado un hueco en mi estantería.
Lo recomiendo, como libro de verano, sobre todo si tenéis a alguien que le este cogiendo el gusto a leer y le interesen estos temas, interesante, buenas descripciones y su lectura no se hace pesada.

Espero que este verano esteis disfrutando mucho de vuestras lecturas.

martes, 5 de julio de 2016

La princesa enferma


Refieren viejas leyendas que existió un rey que tenía una hija tan hermosa como no se había visto otra.
Vivía en un deslumbrante palacio y guardaba a la princesa en uno de sus más apartados rincones, en una cámara de cuya puerta él poseía la llave. La única que se acercaba a la cautiva era una vieja negra, encargada de llevarle el alimento, consistente en los manjares más deliciosos que puede concebirse. Y se los servía de una forma particular: la carne iba sin hueso; el pan, completamente descortezado, mostraba la blanca y sabrosa miga; las almendras habían sido desposeídas de su cáscara... Todo, para que la bella princesa pudiera comer con entera comodidad, sin costarle el menor esfuerzo llevarse los alimentos a la boca.
Pero, en cierta ocasión a la negra se le olvidó cerrar la puerta de la cámara al retirarse, y un curioso negrito que por allí se encontraba, al ver abierta la puerta, penetró en la estancia y se aproximó tranquilamente a la princesa, que en ese momento se hallaba almorzando.
- ¡Qué comida tan extraña te sirven, señora! - Exclamó al advertir la clase de alimentos que tenía ante ella la princesa -. La carne está sin hueso. el pan sin corteza y las almendras sin cáscara. ¡Qué desgracia! Es bien conocido de todo el mundo que el hueso presta a la carne un sabor especial, ¡y qué delicioso resulta chuparlo al final! Que el pan sin corteza resulta sumamente soso. ¡Y qué buenos ratos se pasan partiendo uno mismo las almendras!
Todo aquello que dijo el negrito interesó vivamente a la princesa, de modo que cuando la negra volvió le dijo:
- Deseo que, desde hoy, me sirvas la carne con su hueso, el pan con su corteza, y las almendras dentro de sus cáscaras.
La criada negra accedió a su deseo, y desde aquel día le sirvió a la princesa los alimentos tal como ella los quería.
Mas sucedió que en uno de los huesos que le llevó había tuétano, y la princesa, para sacarlo del interior, golpeó el hueso fuertemente contra la mesa. Con tanta violencia golpeó, que temblaron las paredes de la cámara y los cristales de la ventana saltaron en mil pedazos.
Aprovechando la oportunidad de poder mirar a la calle, la princesa se asomó a la ventana y, en el cercano mercadillo, vio un hombre que vendía penas a voz en grito.
- ¿Quién me compra penas? - decía el mercader.
La princesa quedó asombrada y, sobre todo, intrigada, y llamó a su criada.
- Ruega a ese hombre que se aproxime a mi ventana - ordenó a la negra.
La vieja negra cumplió el encargo y momentos después el vendedor se encontraba al pie de la ventana de la princesa.
- ¿Es cierto que posees la mercancía que pregonas? - le preguntó ésta.
- Y tan cierto - le respondió el hombre -. Ëstas que ves aqui son semillas de penas.
Y le mostró unos granos semejantes a los de la pimienta. La princesa no vaciló en comprarlos, y después los plantó en una maceta de su terraza. No tardaron en crecer unas plantas desconocidas y muy hermosas, que se cubrieron de flores multicolores. La princesa se pasaba el día contemplando aquellas plantas nacidas de las semillas adquiridas al mercader.
- Mañana se celebra la gran fiesta - se dijo un día - . Tomaré algunas de estas flores para adornarme.
Pero, ¡oh, desgracia!, de pronto aparecieron dos pájaros, uno blanco, negro el otro, que llegaron allí atraídos por los vivos colores de las flores, posándose sobre las delicadas plantitas y aplastándolas con su peso. Y no sólo eso, sino que también comenzaron a picotear las flores, haciendo entre ellas un gran destrozo.
Para que se marcharan de allí, la princesa les ofreció una sortija que lucía en su dedo. Los pájaros la cogieron y se alejaron volando.
La princesa pasó una noche llena de zozobra, temiendo que sus plantas jamás recobrarían su antiguo vigor y belleza; sin embargo, a la mañana siguiente, aquéllas estaban lozanas y cubiertas de abundantes y hermosas flores.
Pero los pájaros llegaron por segunda vez y aplastaron las plantas y destrozaron las flores. Entonces la princesa les entregó un valioso brazalete, y los pájaros emprendieron el vuelo.
La princesa pasó toda la noche llorando, mas a la mañana siguiente, las plantas se hallaban tan preciosas como antes de la visita de los pájaros y las flores brillaban como nunca.
Pero los pájaros llegaron por tercera vez y volvieron a destrozar las flores. La princesa les regaló entonces su collar de diamantes. No consiguiendo más que salvar sus plantas un día más, pues los pájaros volvieron y volvieron, y la princesa les entregó joya tras joya, hasta quedarse sin ninguna.
Al descubrir que su joyero se hallaba completamente vacío, la princesa cayó en honda melancolía: su corazón se llenó de tristeza, su rostro adquirió un color amarillo y, en fin, la princesa enfermó gravemente.
La reconocieron los mejores médicos de la corte, sin que lograran averiguar el mal que atenazaba a la princesa.
Cierto día, ésta dijo a sus padres:
- Desearía que todas las mujeres de la ciudad vinieran a contarme sus penas. Quiero averiguar si existe en el mundo alguna mujer con más penas que las mías.
Y todas las mujeres de la ciudad pasaron por delante del lecho de la princesa enferma, contando cada una sus cuitas. Una se quejaba de su suegra; otra, de su marido; una tercera, de una amiga; y muchas se lamentaban de su pobreza. Cada una de ellas aseguraba que su dolor era el mayor de todos.
Pero la princesa no pensaba así; consideraba que ninguna pena se podía comparar con la suya.
- Nunca encontraré a una mujer que sufra lo mismo que yo - se lamentaba la princesa, con profundos suspiros.
La última mujer que quedaba por referir sus dolores era una esclava negra, la cual relató lo siguiente:
- Estaba lavando unas ropas de lana en el río, cuando apareció un camello, solo, sin hombre que lo guiara. Se detuvo, y entonces vi que la batería de cocina que llevaba sobre su giba descendía ella sola hasta el agua y se lavaba sola. Eso sucedió: ¡una batería de cocina de oro y plata lavándose sola! Después, una vez estuvieron todos los cacharros relucientes, la vajilla se elevó de nuevo con todo orden y se fue acomodando sobre la giba del camello, y éste echó a andar. Quise averiguar adónde se dirigía, y me agarré a su cola. El animal cruzó el río y luego se dirigió hacia las Montañas de los Cielos, un pico que parece llegar hasta el mismo cielo. Cuando el camello llegó a su pie, yo pensé que no podría seguir más adelante, pero, de pronto, aquella montaña se abrió y le permitió seguir adelante.
La esclava negra respiró hondamente y prosiguió así:
- Yo no soltaba la cola, y en seguida me encontré ante un palacio de oro, sostenido por cuatro columnas también de oro. A un lado vi un enorme bloque macizo de esmeralda, en el que se abrió una puerta. Y en ese momento, dijo uno de los cacharros:
- Baja.
Y le contestó otro:
- Baja tú primero.
Finalmente se pusieron de acuerdo y descendieron del camello, y éste se marchó. Seguí a los cacharros al interior de la cueva recién abierta, y los vi ya colgando de las paredes. En ese momento llegaron dos pájaros, blanco uno, negro otro, y se sumergieron en un estanque. Al salir, el pájaro blanco se había convertido en un príncipe, ataviado con traje de rey; y el pájaro negro era ahora un paje, y vestía de librea.
Ambos se dirigieron a una estancia contigua, y les seguí. Allí descendió del techo una mesa llena de suculentos manjares, y los jóvenes comieron de ellos. A continuación se colocó ante ellos una bandeja con un servicio de té, y cuando hubieron tomando de éste, el príncipe dijo al paje:
- Entrégame el cofrecillo.
Su sirviente se lo llevó, el príncipe lo abrió y dejó al descubierto una infinidad de joyas, de entre las que eligió una sortija de oro.
- Es la que ella me entregó - murmuró el príncipe. - ¡Ah, si pudiera casarme con ella!
Después tomó un brazalete y añadió:
- También me lo dió ella. ¿Cómo olvidarla?
De ese modo fue extrayendo del cofrecillo todas las joyas, examinándolas cuidadosamente entre suspiros dolorosos. Pero lo más asombroso era que las joyas también suspiraban y además llaraban abundantemente.
- ¡Qué hermosa es! - exclamaba el príncipe -. ¿Cómo vivir ya sin ella?
No me moví de aquel extraño lugar en toda la noche, y a la mañana siguiente los cacharros comenzaron a moverse, acomodándose en el camello - que ya había llegado  - y partiendo al punto. Yo, que había asido de nuevo la cola del animal, viajé con ellos hasta el río, donde encontré mi ropa tal como la dejara.
Poco después me enteré de que todas las mujeres venían a contar sus dolores, y yo lo hice también. ¿Quién podría decirme si lo que acabo de referir es presagio de infortunios o de felicidad?
- Te ruego que vengas mañana al amanecer - le dijo la princesa a la esclava negra.
Ésta se retiró, y a la mañana siguiente, muy temprano, volvió al palacio. La princesa ya estaba dispuesta, y las dos se dirigieron al río. No tardó en presentarse el camello, del que comenzaron a descender solos los cacharros de oro y e plata, para bañarse en el río.
Cuando concluyó el lavado, el camello emprendió la retirada, y la princesa y la esclava negra se agarraron a su cola y llegaron así a la gigantesca montaña, donde la roca se abrió para permitirles el paso, alcanzando finalmente el palacio de oro.
Todo sucedió como lo contara la negra. Llegaron los dos pájaros, se sumergieron en el estanque y salieron convertidos en dos jóvenes, blanco uno, negro el otro. El blanco ordenó al paje negro que le llevara el cofrecillo, del que el príncipe fue extrayendo primero la sortija, luego el brazalete, a continuación el collar, y después todas las demás joyas... Sin embargo, estas joyas, no lloraban en aquella ocasión, sino que reían.
- ¿Por qué os reís? - les preguntó el príncipe.
- Porque aquí se encuentra nuestra dueña - respondieron las joyas.
A pesar de esta contestación, el príncipe no se dio cuenta de lo que le querían decir las joyas. Continuó con sus agradables recuerdos, mientras exclamaba con desesperación:
- ¿Cómo vivir ya sin ella? ¿Por qué no me ama como yo la amo?
Nada más escuchar estas palabras, la princesa se dejó ver y exclamó, avanzando hacia él:
- ¡Yo también te amo!
Cuando se repuso de su asombro, el príncipe la tomó de las manos y ambos lloraron de alegría.
En seguida se casaron, y el primer viaje lo hicieron al País de los Genios, a una ciudad llamada justamente de la Felicidad, donde vivieron una época inolvidable.
La esclava negra se casó con el paje negro del príncipe, y desde entonces sirvieron a sus señores hasta el fin de sus días.
Tiempo después, el joven matrimonio realizó un viaje para visitar a los padres de la princesa, y después de los nuevos festejos con que celebraron el encuentro, todos vivieron por siempre muy felices.


Espero que os haya gustado y disfrutar con vuestras lecturas.

viernes, 1 de julio de 2016

Magia de una noche de verano



Titulo: Magia de una noche de verano.
Autora: Maite Carranza
Editorial: edebé
Paginas: 510
Precio: 2,95€ de oferta
Precio original: 16,40€
Edición: tapa dura

Sinopsis

¿Es posible crecer en un día dos años, diez centímetros, dos tallas de sujetador y 30 puntos de coeficiente intelectual? Eso es lo que Marina tiene que hacer para suplantar a su hermana Ángela, durante un verano en Dublín. Pero se cruza en su camino C.C., un friki desesperado con mono de red que interfiere continuamente en sus planes, hasta que ambos caen víctimas de las intrigas del hada Lilian, la causante de todo el lío.

Opinión personal:

Una historia de fantasía que se sale un poco de lo normal, donde una protagonista mediocre con una envidia extrema a hacía su hermana mayor, hace que se adentre en una aventura que le viene grande, donde suplanta a su increíble hermana y adentrarse en el mundo de las hadas no es tan fácil como ella se cree.
Con la ayuda de sus nuevos amigos, un friki (donde la autora no para de recordarnos; que es un pobre friki), una empollona de las clásicas la que más, gorda con gafas y súper buena persona y otra niña repelente, que odiareis desde el primer momento.
Un relato el cual no echare de menos, ya que pese que ha intentado hacer una heroína, mas actual y la típica de los cuentos, no llegas a empatizar con ella ni con ninguno y la historia se hace casina y un tanto aburrida. 

Aun así una lectura más. espero que vosotros disfrutéis con las vuestras.

martes, 28 de junio de 2016

El arriero iracundo


En la ciudad de Esmirna vivió en otro tiempo un hombre llamado Yusuf, que sentía gran debilidad por los placeres de la buena mesa, es decir, por comer mucho y bien.
En cierta ocasión adquirió en el mercado seis pichones bien rellenitos y se los llevó a su casa, donde, como era muy habilidoso para estos menesteres, los degolló y desplumó, limpiándolos interiormente y lavándolos siete veces, como se debe hacer en estos casos. A continuación preparó una masa con cuatro huevos duros, perejil, ajos, pimienta, azafrán, pasas, algo de sal y media tacita de agua. Introdujo esta masa en el interior de los pichones, los ató por parejas y los colocó en una olla cubierta con un papel.
- ¡Qué buen aspecto tienen! - comentó muy satisfecho, mientras se encaminaba con ellos al horno público, donde, según la costumbre de aquellos tiempos, le cocerían sus pichones. - Regresaré a buscarlos dentro de hora y media - dijo al hornero, haciéndole entrega de la olla, alejándose después relamiéndose al pensar en el suculento banquete que le aguardaba.
Poco después acertó a pasar ante el horno el cadí Aliamán, y al advertir el delicioso aroma que de él salía, ordenó a su criado:
- Dile al hornero que te entregue al punto lo que está cociendo. Si se resiste, dile que se lo manda el cadí Aliamán.
Hízolo así el criado, habló con el hornero y éste le replicó:
- ¡Eso es imposible! La olla con los pichones pertenece a un buen cliente mío. No puedo disponer de ella.
- ¿Cómo te atreves a decir eso? - exclamó el criado - . ¿Vas a negar que esos pichones son del cadí Aliamán? Mis propios ojos los vieron salir del huevo en los corrales de mi señor, y después yo los degollé, los desplumé, los rellené y los traje aquí.
- ¡Alá es testigo de que te creo! Sin embargo, la olla sigue siendo de ese cliente mío.
El criado transmitió esta respuesta al cadí, y entonces éste se llegó hasta el hornero y le dijo sonriendo:
- ¿Qué te impide entregarme la olla?
- ¿Qué explicación daría a su dueño?- preguntó el hornero.
- Te limitas a decirle...¿Traición, amigo mío! Cuando ponía la olla en el horno, los pichones salieron volando, cogieron la olla y la arrojaron al suelo, destrozándola.
- ¿Y si no me cree y me lleva a los tribunales?
- Yo soy el tribunal de esta ciudad. Si viene a mí, ya sabré yo contestarle.
El hornero no quedó muy conforme con aquella explicación, pero temía al cadí y le entregó la olla y los pichones.
Poco después llegaba Yusuf, relamiéndose.
- ¡Están ya listos mis pichoncitos, maestro?- preguntó.
- ¡Traición, amigo mío!- exclamó el hornero, con grandes aspavientos-. Al colocar la olla en el fuego, los pichones salieron volando, cogieron la olla y la hicieron añicos contra el suelo.
- ¡Eres un redomado mentiroso! - estalló Yusuf-. ¡Te llevaré a presencia del cadí para que te dé su merecido!
- ¡Yo he de llevarte a ti, por insultarme!
Y los dos hombres salieron a la calle discutiendo acaloradamente y casi pegándose, encaminándose a la casa del cadí Aliamán.
Durante su agitado recorrido se toparon con una lamentable escena: el burro de un arriero, cargado de yeso, estaba caído en el suelo, y el apurado hombre se dirigió al hornero y le suplicó humildemente:
- ¿Te importaría, ayudarme a levantar mi burro?
El hornero suspendió por un momento su airada discusión con Yusuf y se prestó a levantar el burro del arriero, pero llevaba tal excitación dentro de su cuerpo que no se le ocurrió otra cosa que tomar al animal por su cola y tirar de ella como un desesperado... hasta quedarse con el apéndice en la mano.
- ¡So bruto! - gritó el pobre arriero-. ¡Me has arruinado para siempre! ¿Cómo ganaré ahora el pan sin mi burro?
- ¿Qué podía yo hacer con un burro tan viejo que se rompía por todas partes! exclamó el hornero-. Mi intención era buena.
En ese momento apareció un nieto del arriero esgrimiendo un respetable palo y gritó muy enfurecido:
- ¡Voy a abrirle la cabeza al hornero, al padre del hornero y a su abuelo!
Comprendiendo que su turbante peligraba, el hornero salió corriendo a una velocidad envidiable, salvó una tapia con agilidad de mono, saltó a una terraza y finalmente se dejó caer al suelo... con tan mala fortuna que lo hizo sobre un anciano que dormía tranquilamente envuelto en una manta, aplastándolo y dejándole sin vida, pues el hornero era muy gordo.
Cuando los parientes del anciano vieron aquel estropicio, salieron como fieras y apalearon al hornero, arrastrándole después hacia casa del cadí. El infortunado prisionero suspiró tranquilizado cuando llegaron a ella, pues tanta era la furia de los parientes que temió le destrozasen durante el camino.
Y allí permanecieron, esperando a que saliera el cadí, armando un gran alboroto. Deseando conocer su causa, un judío que pasaba por el lugar se acercó al grupo, y como el hornero seguía manoteando alocadamente, defendiéndose de los palos que le caían encima, tuvo el desacierto de meter un dedo por un ojo del judío, vaciándoselo.
El nuevo accidente originó un segundo altercado, librándose el hornero de un linchamiento por la oportuna aparición del cadí, quien en seguida comenzó su tarea de administrar justicia.
- ¿De qué acusas a este hornero? - le preguntó a Yusuf
- Escuchad, señor: he preparado seis pichones, los he colocado en una olla y se la he llevado a este hombre, pero, al ir a recogerla, me niega que se la haya entregado.
- ¿Cuál es tu versión del asunto? - preguntó el cadí.
- Señor, cuando he llevado la olla al fuego, los pichones han salido volando, han cogido el recipiente y lo han estrellado contra el suelo.
- ¡Mentiroso! - gritó Yusuf _. ¿Te atreves a repetirlo delante del cadí?
Aliamán le miró airadamente y le dijo fingiendo enojo:
- ¡Ah, impío! ¿Cómo te atreves a suponer que el Dios de los cielos, que al final de los tiempos hará que resuciten todas las criaturas, carece de poder para devolver la vida a unos miserables pichoncillos con sus huesos completos y a falta solamente de sus plumas?
Lleno de confusión, Yusuf se retiró cabizbajo.
Al ser invitado el arriero a hablar, dijo:
- Señor, habiéndoseme caído el burro en la calle, este hombre se ha acercado a ayudarme a levantarlo, mas lo ha hecho con tanta brutalidad, que ha dejado a mi animal sin rabo.
Y el cadí Aliamán dictó sentencia de esta forma:
- Entrega tu burro al hornero, el cual lo alimentará y usará hasta que le crezca la cola, y cuando esto suceda, que te lo devuelva inmediatamente.
- Retiro la acusación, señor - exclamó apuradamente el arriero -. La retiro en este mismo momento.
Cuando se retiró, se adelantaron los parientes del anciano aplastado por el hornero, llevando el cuerpo de la víctima, que mostraron al cadí.
- ¡Exigimos la sangre de este hombre! - gritaron.
- Vuestra petición de sangre es bien justa - les contestó el cadí -, En consecuencia, apoderaros del hornero, envolvedlo en la manta de vuestro anciano muerto, depositadlo al pie del alto minarete de la mezquita, y que uno de vosotros suba a él y salte y caiga sobre el hornero, para que éste muera aplastado del mismo modo que mató a vuestro pariente.
- Retiramos la acusación - se apresuraron a decir aquellos hombres, saliendo en silencio.
Luego le tocó el turno al judío tuerto:
- Señor, yo estaba contemplando la discusión del hornero con sus contrincantes, cuando aquél me vació un ojo.
- Esta es mi sentencia - dijo el cadí - . Como tú sabes, un musulmán vale por dos judíos; de modo que si dejas que te saque el otro ojo, ganarás el derecho a sacarles uno a él.
- Retiro la acusación - se apresuró a decir el judío, marchándose.
Cuando la gente vió que los juicios habían concluido, se retiró y el cadí y el hornero quedaron solos.
- A pesar de que los pichones estaban muy sabrosos - dijo el cadí - , no creo que valieran tanto como el trabajo que me has traído con tanto querellante. Pero he cumplido mi palabra y te he salvado de todos ellos. ¡Que Alá te guarde!
Mientras tanto, Yusuf pensaba:
- El cadí se ha burlado de mí, y ahora me toca burlarme de él.
Adquirió en el mercado un precioso carnero, y en su casa lo alimentó a cuerpo de rey hasta el día de la fiesta grande. Poco antes de esta fiesta, dijo a un comerciante:
- Tengo en venta un carnero como nunca se ha visto. Ven a mi casa y lo comprobarás.
El comerciante le acompañó, vió el carnero y ajustaron el precio en veinte monedas. Pero cuando se lo iba a llevar, Yusuf le dijo:
- ¿ No comprendes que sería para ti una molestia llevártelo y cuidarlo hasta la Pascua? Yo me encargaré de alimentarlo hasta ese día, pues nada me cuesta.
El comerciante accedió encantado, y Yusuf realizó la misma operación con diez personas más, cada una de las cuales le pagó veinte monedas y le dejaron a su cuidado el carnero.
La víspera de la gran fiesta de la Pascua, Yusuf tomó su carnero y se lo mostró al cadí Aliamán, quien palpó su redondo lomo y exclamó:
- ¡Es un carnero de primera clase!
- Te confesaré que lo he vendido diez veces. Dime la palabra que haga que los querellantes no reciban el carnero ni su dinero, y el animal será tuyo.
- Convenido - dijo el cadí -. Escucha: cuando vayan a tu casa a protestar, les contestas <>; y cuando te presenten ante mí, también me dices <>. No pronuncies más que <>, <>.
Efectivamente, el día de la Pascua, Yusuf se sentó a la puerta de su casa y esperó a los dueños del carnero. Al primero que se presentó a reclamárselo le dijo simplemente: <>. El otro, irritado, le amenazó, pero Yusuf sólo dijo: <>.
Fueron llegando los demás dueños del carnero, a todos los cuales Yusuf fué contestando: <>, <>.
Casi enloquecidos por su furor, le llevaron a presencia del cadí, explicándole el caso y la absurda respuesta que infaliblemente obtenían del embaucador: <>.
Entonces el cadí se volvió a Yusuf y le preguntó severamente:
- ¿Dónde guardas el carnero?
- <> - respondió nuestro hombre.
- ¿Osas burlarte? ¡Habla, si no quieres que te deslome a palos!
- ¡<>! - se limitó a contestar nuevamente Yusuf.
Por más que insistió el cadí Aliamán, no consiguió otra respuesta del dueño del carnero, así que dijo a los querellantes:
- No hay duda de que este sujeto ha perdido el juicio, y ninguno en sus condiciones posee facultad legal para vender ni para comprar. Idos, pues, sin rencor... y felices Pascuas.
Al quedar solos, el cadí dijo a Yusuf:
- Te he salvado de sus iras y nada debes temer. ¿Dónde guardas el carnero?
- ¡<>! - contestó Yusuf, y Aliamán no pudo sacarle otra palabra, no obstante apelar a su paciencia y a su poder. Cuando Yusuf entendió que era llegada la hora, le dijo:
- En cierta ocasión te comiste mis pichones, que estaban deliciosos, ¿verdad? Te burlaste de mí, y ahora me tomo el desquite. Me voy a casa a darme un banquete con mi carnero, y esta vez no probarás nada. ¡Felices Pascuas!
Y, muy satisfecho de su talento, Yusuf salió tranquilamente, dejando al cadí Aliamán rumiando el hábil engaño de que había sido objeto.




Disfrutar de vuestras lecturas.









sábado, 25 de junio de 2016

Mis cuentos de hadas

Quiero comenzar la nueva sección con este libro de cuentos, en el se recogen dieciséis relatos, que iré subiendo buenamente pueda, les recuerdo a muchos que yo esto lo hago por diversión y porque me gusta, si fuera una obligación hace tiempo que este blog no existiría.



El titulo: Mis cuentos de hadas.
Editorial:Vasco Americana
paginas: 62
número de cuentos: 16
Precio: No recuerdo ^^U
Año: 1966



El el tomo número 15 de una colección de 20 volumenes.



Tiene un indice, con cada uno de los futuros cuentos que en breve iré subiendo.


Aquí se puede apreciar, el resto de volúmenes de la colección y que cuentos lleva cada uno.


Tanto la portada, como la contraportada, puede que las haya dibujado A.Ibarra, no se si los dibujos del interior serán también suyos, ya que no he encontrado nada donde indique algo del dibujante. Si alguien sabe algo, se agradecería la información, para ampliar esta pequeña ficha técnica.

En la siguiente entrada, espero ya tener uno de los cuentos para vosotros y sobretodo que os guste, un saludo y ya sabéis, disfrutar con vuestras lecturas.




viernes, 24 de junio de 2016

Cuentos, nueva sección

Desde hace bastantes años, busco entre los mercadillos y casas de segunda mano, esos cuentos perdidos de los cuales nuestros abuelos eran tan conocedores y de los cuales ahora ya nadie se acuerda, no hablo de los típicos, y ya sobados cuentos, que no hace falta ni leer, por que la gran pantalla a hecho se adaptación, sino de los olvidados, tan olvidados que si los comenzamos a contar la gran mayoría desconoce.

Por eso y porque soy una gran fan de estos cuentos olvidados he decidido compartirlos, poco a poco cogeré cada pequeño libro y pondré sus cuentos en este blog, para que no se pierdan, ni se olviden, puede que con un poco de suerte hasta comience a resurgir el contar esos cuentos tan olvidados y que tanto enseñaban en antaño.


Son libros antiguos, de los que primero haré la presentación del libro y después en otras entradas ire poniendo los cuentos.

Pues con mucha ilusión y ante todo muchas ganas, comienzo este nuevo reto.

Disfrutar de las futuras lecturas